jueves, 17 de mayo de 2012

NUESTRO RELATO (III)


Para la pantalla de la madre (Satomi) del hikikomori he aportado la historia y los versos poéticos que se pueden apreciar a continuación.


HISTORIA DE SATOMI

Satomi es una bella mujer que vive en tierras japonesas. Las cuatro islas principales de Japón son: Honshi, Hokkaido, Kyushu y Shikoku. En estos territorios ha explorado miles y miles de aventuras a lo largo de estos años. A pesar de su carácter “aventurero”, con ganas de evolucionar y conocer día tras día; esta joven ha encontrado un espacio familiar con su marido y su hijo. Trabaja intensamente en su despacho, sobre todo,  en sus “huecos libres”. La idea fundamental es “sacar adelante” a su familia.
Para Satomi la vida es movimiento, un movimiento en el espacio; y al igual que la vida misma con una trayectoria no-lineal. Ella es partidaria de que el cuerpo físico de cada persona ocupa un lugar en el espacio, donde se crea la experiencia vital. Mediante el movimiento se expresan infinitos significados.
Satomi es capaz de crear su música y bailarla, pues es una bailarina y compositora profesional que ha conseguido sus metas tras finalizar con celeridad sus estudios universitarios. Tiene tanto éxito en las respectivas actuaciones que tiene que suspender algunas (seleccionar de alguna manera), porque aunque actúe dos veces por semana no puede atender a todas las que le solicitan.
Satomi ha actuado en casi todos los mejores auditorios y teatros de España, Alemania, Finlandia, Inglaterra, Estados Unidos y como nó, en su país de origen, Japón. Esta capacidad creativa de Satomi y según ella misma nos cuenta también se traduce en la expresión de “Tenues pinceladas”. Desde temprana edad pinta cuadros en un estilo contemporáneo. En cada cuadro deja reflejada esta estética que vincula libremente con su estado anímico, sus tristezas y sus alegrías. Satomi aún sigue pintando.
También cuenta que crear música, escribir poesía y pintar cuadros es como  el amanecer de cada día. Es una mujer plena de inspiraciones y energía.
Satomi se mira al espejo para acceder a su mundo instrospectivo, su espacio interior. Este rincón es denominado por ella “isla”, un sinfín de transmisión de sentimientos, de propuestas reflexivas, intuitivas, … con un carácter “absolutamente abierto”.
Los historiadores creen que existen muchas “Satomis” en el mundo, y gracias a ellas brota la calma, el bienestar y la felicidad.




UN DÍA TÍPICO DE SATOMI

Satomi se levanta muy temprano, a las 6:30h. Realiza una serie de ejercicios de yoga, a modo de estiramiento para comenzar el día con energía. Este espacio ocupa un tiempo limitado de 10 a 15 minutos. Son sólo breves instantes en los que Satomi se vierte esfuerzos en su “equilibrio personal”, para afrontar el día a día con tranquilidad.
A continuación, el aseo. Y a las 7:30h prepara el desayuno “familiar” (para los tres). Pero día tras día, ella se siente preocupada por su hijo. Tiene que llevarle las comidas a la habitación. Ni siquiera entra, sino que se la deja en la puerta. Su hijo permanece en la habitación noche y día, ensimismado y prácticamente aislado de la realidad que lo rodea. No habla y ni siquiera sale a comer o a charlar con su padre y su madre. Su única preocupación es evadirse de la realidad a través de la “no comunicación”, leyendo libros o cómics; pero la mayor parte del tiempo la emplea en jugar a los videojuegos. “No se despega de su ordenador portátil”.
La competitividad y la presión social es tal en Japón que hay muchas personas en su misma situación, “ausentes de la realidad”, inmersos en un “mar de dudas”.
Satomi ha intentado “todo lo que ha estado de su mano”, pero es imposible “contactar-hablar” con su hijo. A veces, como su hijo no habla, ella intenta bailar en la habitación (cuando esta situación es posible)  para comunicarse y expresarse con él mediante “bellos movimientos” que contienen gran cantidad de energía y el cariño de una madre. Otras veces, Satomi crea determinadas piezas musicales (también con la misma intención de acercarse-comunicarse con su hijo) como medio de expresión de sentimientos. Además Satomi aprovecha su capacidad de creación para realizar piezas musicales “curativas” (musicoterapia), para que limpien “el alma” de su hijo y todo vuelva a ser como antes. Prueba con su hijo, y si ve que funciona, las difunde por Japón para ayudar a las personas que se encuentran en la misma situación.
A lo largo del tiempo, Satomi se ha dado cuenta de que la música es buen método, para “la curación” de estas personas. Pero, sin tiempo no hay nada.
El desayuno, es una de las comidas principales del día, y aprovechan para comentar cómo se van a organizar. Satomi desayuna con su marido, ambos hablan de las diferentes cosas que tienen que realizar a lo largo del día. Luego, su marido se va a trabajar y ella se va también a su despacho de trabajo. Allí, se encuentra hasta las 11:15h de la mañana. En estas horas, Satomi recibe muchísimas llamadas de tipo profesional y crea intensamente, según los proyectos, encargos y trabajos que tiene pendiente. Ella es una persona muy solicitada, le ofertan actuaciones desde diversos teatros de gran calibre de Europa, Estados Unidos, Inglaterra y Japón. Pero, ella siempre obedece a su “equilibrio”, compaginar la vida profesional con la familiar. Por ello, sólo se compromete a dos actuaciones por semana y a las temporadas de gira.
Seguidamente, se relaja unos minutos y toca la hora de “su entrenamiento”. Por las mañanas trabaja aspectos relacionados con la preparación física (correr, abdominales, bicicleta, …) en el gimnasio. Aunque ella es una persona muy tranquila, y a veces, estas secciones las realiza en un parque precioso que se encuentra cerca de su oficina.
A las 13:30h, toca otro breve descanso para la relajación y el estiramiento, y regresa a casa para preparar el almuerzo. Esta comida, según lo que tenga planeado preparar, pues o bien sólo tiene que calentar porque está hecho del día anterior (preparado la noche anterior por su marido) o realiza las comidas en el momento. A las 15:00h llega su marido para el almuerzo, y comen juntos. Su marido después de una hora, tiene que volver a su trabajo y ya se ven a la noche.
Y, respecto a su hijo, más de lo mismo. Le lleva la bandeja de la comida y se la deja en la puerta. A continuación, ella recoge y limpia; descansa un par de horas.
Por la tarde, trabaja en el Teatro, donde prepara sus coreografías y repasa sus actuaciones de la semana. Allí permanece dos horas aproximadamente, y a partir de las 19:00h tanto su marido como ella ya “son libres de responsabilidades” y se encargan de disfrutar “al máximo” su tiempo de ocio. Este tiempo, también lo comparten para “hacer la compra” de la casa juntos.
A ellos les encanta, caminar por la ciudad de Tokio, entrar en los comercios, ir al cine, visitar galerías de arte, quedar con sus amigos, visitar al resto de familiares, …
Es una pareja ejemplar, ambos se encargan de distribuirse las labores de la casa. Luchan y se esfuerzan cada día por crecer y ser una “familia feliz”. Pero esa felicidad, no la buscan en el “consumo imparable”, sino en el consumo de la necesidad del día a día.
A pesar de su gran éxito, Satomi es una persona con un talento innato que “tiene los pies en la tierra”, y sabe explotarlo con gran alegría, motivación y sabiduría. Es una “fuente de energía imparable e inagotable”.





HIPERVÍNCULOS


1)    “Tenues pinceladas”

Tenues pinceladas

Naturaleza reservada
ligeras vertientes
permanecen revoloteando y girando
alrededor del presente,
disipándose
como pinceladas tenues
que se desvanecen en lejanos recuerdos.


Autora: Mª Concepción Díaz González


2)    “isla”

A ritmo de lava

Volcán, fuente de mi ser
caminas con fuerza
desprendiendo lava
que se desliza por el alma.


Autora: Mª Concepción Díaz González

3)    preocupada por su hijo

Azahar

Perdida, fuera de mí misma
inserta en un túnel sin salida
en el que pienso …
camino … (más y más)
sin encontrar una solución.

Busco y no sé lo que busco
en un mundo que desconozco,
externo, abstracto, fuera de mi ser.

Autora: Mª Concepción Díaz González

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